Maga errante.

Nómadade su destinotransita,esquivay hambrientaen la selvatupida. Carentede luzde calor,con ojos grisesfelinosreflejandoresquemor. Resbaladizahumanainquieta,emergede la  ciénaga, sugargantaadiestrada ydilatadapor los alaridosal silencio,que retumbanen gemidossu propio eco. Sin ser siervaarrastra el fangode las mierdas,buscandoun claro de luzque la vacíede la densa tiniebla. Hechiceradesconocidaíntegramenteviva,resurgidade las llamasunta su cuerpocon cenizas. Oranteinvocaa sus muertos,que la alejende esa internahuida. Subsisteal desamparoalejadade promiscuascamadasa golpesde palosmuy bajos. Pero viveno está muerta,sin aprenderde lashienasa robarlas carnesde laspresas muertas. Hembrade útero plano,perfectapara coexistircon un guerrero sanoque no bebade su alma,ni del pozo internode su ánimo. Desterradapersistebuscándolo,entre los huecosde azul claroen las altascopas de los árbolescrecidosdel fango. Rastreaaisladaen las nocheslas plumas negrasque dejaron … Continúa leyendo Maga errante.

Al Alba.

…cruza las puertas están abiertas, entra… …y camina por su bosque encantado inspirando el aire fresco abriendo sus pulmones con cada paso gritando. Gritando a la ironía a la ilusoria fantasía del amor que lleva en su pecho en éste mundo sin cabida. Grita por todo lo que ella entregaba y a todo de lo que carecía. En el escondite de su corazón acantilado, llora la amarga pena de las personas que sola la han dejado. Y miraba las flores de su bosque, pero no las veía, y veía las tierras mojadas de las tormentas pero no las olía, el … Continúa leyendo Al Alba.

La noche.

Vagueando en la noche observando… la enturbiada diversión exterior, sin ánimo de encajar en la subida del telón. Sola evadiendo el duro ritmo semanal, oteando alrededor, aquella absurda función , Ornamentada con falda de cueros y camperas de tacón, en medio de tantos flirteos, sin niguna pretensión. Como una amazona pisando segura, (de su territorio conocedora), bajó la guardia al mejor postor, prestándole atención. Allí le conoció. entre las jaurías ebri@s de gentes, aceptó conversación. Sín miradas de ojos (guiándose de vibración) sostuvo que era lo más cuerdo de aquella situación. Dos sensatos interesados ajenos de la exhibición. Curiosidad. Observación. … Continúa leyendo La noche.